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Psiconeuroinmunología. Entrevista al cirujano Mario Alonso Puig

cortesía de Dreamstime
Guardada entre mis archivos, me he encontrado esta joyita, que aunque tiene fecha de 2004, el contenido sigue plenamente vigente y toca varios puntos importantes sobre cómo funcionamos con respecto a nuestra respiración, pensamientos, hormonas... Así que aquí os comparto esta interesante entrevista al cirujano Mario Alonso Puig, con una breve presentación de si mismo, en la que habla de cómo nos comunicamos con nuestro organismo y nos da claves importantes para el trabajo con uno mismo.

ENTRENAR. "Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo. "Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando". Hay que entrenar esa mente.


Instinto, Emoción y Razón (para todos)

No somos tan diferentes de los animales. Mejor dicho, somos animales; lo único que nos diferencia del resto es el grado de desarrollo del córtex cerebral, que, para enterarnos, es la parte del cerebro dónde se encuentra la capacidad de razonamiento. Pero la parte emocional (el sistema límbico), es igualito... y éste es el lío, porque el hecho de que podamos utilizar nuestra capacidad de razonamiento para construir civilizaciones, nos ha hecho idolatrar esa capacidad en detrimento de la parte emocional, hasta el punto que, en muchos casos nos convertimos en enemigos de nosotros mismos. Lo que ahora está tan de moda de escuchar a tus emociones, liberarlas con diferentes técnicas, etc... no se trata más que de intentar comprender nuestra parte animal. Y es necesario, si de verdad queremos aprender a ser felices.

¿Estás depre? 6 consejos infalibles para hundirte más

En estos días de alergias y astenia primaveral, tenemos la excusa perfecta para justificar ese estado nuestro que ya va para largo, y que, de paso, nos ayuda a ir asumiéndolo como normal (resignación mala, mala). Ya se sabe: más vale lo malo conocido.... Así que, si aún te quieres regodear un poco más en tu miseria cual cochino en el lodo, aquí te envío unos consejillos infalibles, sacados de mi propia cosecha, para mantenerte un poco más en el agujero. Funcionan que te cagas (con perdón), garantizado. 

... Espero que no lo disfrutes, de corazón...

Técnica de Conciencia Física de las Emociones

Ser consciente de las propias emociones es la habilidad más básica de nuestra inteligencia emocional, porque no podemos gestionar ni elegir sobre algo de lo que no tenemos conocimiento.

De hecho, (y con razón), P. Salovey y J. Mayer la describieron como la primera habilidad, de las cinco en las que consideran que componen nuestra inteligencia emociona. Darnos cuenta de qué sentimos en el momento en el que lo sentimos nos permite reaccionar de manera positiva para nosotros. Con esto me refiero a que la reacción sea coherente para nosotros y no conlleve un malestar posterior innecesario (arrepentimiento, humillación, rechazo, culpa...). Es una herramienta que, bien manejada, nos permite actuar asertivamente e incluso manejar el tono emocional de una situación (lo que hace un mediador).

Inteligencia Emocional y Poder Personal, + 4 Claves Para Entrenarnos

El "descubrimiento" y estudio de la inteligencia emocional es uno de los grandes avances de la ciencia en lo que se refiere a comportamiento humano, aunque pienso que el avance real se producirá cuando se incluya como materia imprescindible en todas las escuelas, tal y como se estudia la célula o el sistema digestivo, porque es anatomía cerebral (precisamente se puede estudiar porque todos funcionamos igual en muchos aspectos), y también porque es un avance humanístico, si nos comprendemos a nosotros nos es más fácil comprender a los demás y nos da autonomía y seguridad. En cualquier caso con tener unas mínimas nociones de como hacer mejor lo que ya hacemos, podemos lograr una mejoría enorme en el ámbito que nos interese.

Conocerse Es Algo Muy Práctico


Me gusta decir que el autoconocimiento es la madre del cordero, la llave de la felicidad. El autodescubrimiento es el camino común que proclaman los místicos, filósofos y toda aquella gente que son grandes maestros o iluminados. Digamos que es el camino común para llegar a tener esa “paz de espíritu” que se supone que tiene alguien así. Es la manera de  encontrar las respuestas a los conflictos que nos apartan de esa paz.

Pensamientos, Emociones y Sensaciones Físicas

Curiosamente, aunque todo el mundo acepta que existen enfermedades psicosomáticas (incluso tiene nombre el fenómeno), y todo el mundo sabe que se utiliza el placebo en experimentos, me da la impresión de que no se ha asimilado, en realidad, la enorme influencia que tiene la mente sobre el cuerpo. Tal vez lo tomamos como hechos curiosos o aislados que implican un cierto límite, pero a todos nos pasa, y el límite está en cada uno. 

Tenemos la capacidad de transformar nuestro cuerpo con lo que pensamos, somos capaces de transformar un hecho de nuestra vida en una úlcera de estómago; o en problemas de piel, o en tensión muscular… (cada cual tiene su parte “preferida”), y por supuesto, también podemos causarnos el efecto contrario. Todo depende de cómo utilicemos nuestra mente.

¿Pensar?¿O no pensar?


Pensar o no pensar, esa es la cuestión. Mucha gente insiste, hasta el punto de crear un meme, que la mente nos está haciendo mucho daño porque no nos deja sentir y llegar a nuestro verdadero yo que, a su vez es fuente de amor puro, y que por eso hay que pensar menos y sentir más. 

En parte es cierto, pero me sigo resistiendo a calificar algo como bueno o malo, o lo mejor y lo peor. Tanto si sentimos sin reflexionar como si pensamos sin tener en cuenta las emociones nos puede dar resultados que no deseamos. Lo que si podemos hacer es aprender a hacer mejor ambas cosas. ¿Cómo?